martes, 17 de octubre de 2017

Grandes errores -parte 2

Desperté un poco después con una fuerte convulsión, todas las moscas se habían vaporizado y el cuerpo yacía en el suelo, pero estaba mas preocupado por la espada, no estaba en mi mano y no podía sentirla cerca.

Tony y Zeuskiron estaban allí, parecían haber acudido al lugar del trueno para ver que había pasado. Tony desenvolvió su camiseta sobre mi y la espada callo en mis brazos, pero estaba caliente, tanto que casi quemaba.

La mire, todas mis preocupaciones se estaban haciendo realidad, mi mundo se redujo a la espada en mi manos.

Estaba completamente ennegrecida y la zona de la esquirla rota se había fundido un poco, escuche de fondo la voz de Tony instándonos a irnos del lugar, pero debía encontrar la esquirla que faltaba, y mas importante, no podía escuchar a Izanagi. "¿Que había hecho? " pense "si algo le ha sucedido al espíritu no me lo perdonaría jamas"

Enseguida encontré el fragmento, escondí a Izanagi en la chaqueta y el fragmento en el bolsillo. Me sentía muy cansado y torpe, constate enseguida que toda mi gnosis se había quemado al intentar activar el fetiche dañado.

Kate y yo volvimos a casa para descansar. Al anochecer, despertamos, Kate parecía mas descansada, pero yo seguía igual de agotado.

Lo peor era ver la espada y no escuchar a Izanagi, se me anegaron los ojos en lagrimas, sentía que había perdido a un hermano y que era yo el causante de ello.

Kate sugirió que tal vez Larisa podría ayudarme así que fuimos a verla. Cuando llegamos a su cobertizo su habitual rostro afable nos recibió. -¿A que vienen esas caras tan largas jovencitos?

-Veras Mama, Jess a tenido un pequeño problema...- intento explicar Kate a lo que la corte mostrando la espada destrozada a Mama.

-He cometido una gran negligencia, debería decir- articule como pude por el dolor de la perdida.

Mama no se tomo ninguna ceremonia, cogió la espada a lo que me asuste, pero no ocurrió nada, si eso significaba que el espíritu estaba herido luego tendría que responder ante él por faltar al pacto de solo empuñarla yo.

-Completamente descargada- dijo tras examinarla y hacer algunos intentos con ella antes de devolvérmela. -¿Que ha pasado?-

Le relate a Mama lo ocurrido esa tarde y asintió cuando me referí al trueno, parece que se había escuchado por toda la ciudad.

-¿Hay alguna opción de repararla? -pregunte esperanzado

-Le falta un trozo -dijo mama señalando la mella del golpe, a lo que mostré el fragmento de mi bolsillo

-oh, eso cambia las cosas, aunque quizá sea mejor que le preguntes al maestro Teardrop al respecto, aunque...- Me pellizco un carrillo a la manera de las abuelas y me observo detenidamente antes de soltarme y constatar- antes habrá que arreglarte a ti.

Dime, me equivoco si digo que no tienes ni una gota de gnosis en tu cuerpo y que eres incapaz de cruzar al otro lado- a lo que asentí que era así como me sentía- para eso tendrás que hablar con tu ancestro.-

-¿Mi ancestro? ¿Kara Cazaestrellas te refieres?- pregunté

-No hijo, no, con tu otro ancestro- dijo Mama sonriendo - el incarna del rayo, aunque, quizá no le haga mucha gracia verte después de como esta esto, pero es el único que puede arreglar tu espíritu. Pero no es momento de esto ahora, deberíais estar descansando los dos, ala vamos, de vuelta a casa los dos, shu shu- dijo haciendo gestos con las manos para que nos fuéramos.

Tras una noche de descanso hice caso a Mama y fui a ver al Maestro Teardrop, aunque antes fui a ver a las tortugas, la escena con mama se repitió con ellos y me acompañaron a ver al maestro.

Ya ante su presencia, hice una inclinación al modo japones y relato lo ocurrido a los maestros mientras mostraba la espada.

El maestro Yoshi no dice nada pero el maestro Teardrop se acerca extendiendo las manos -¿puedo?

Le entrego la maltrecha espada y la examina por espacio de unos minutos antes de devolvérmela con la misma ceremonia.

-El espíritu parece estar bien, solo esta descargado, al parecer, tu vinculo es muy fuerte con el y sufriste tú la mayor parte del daño cuando tu gnosis y la suya se descargaron- dice con su habitual tono tranquilo.

Sin pretenderlo, suelto un suspiro de tremendo alivio, sigo preocupado por Izanagi, pero saber que no esta herido me alivia enormemente.

-Sabes la carga que conlleva romper un fetiche -dice repentinamente serio, aguanto su mirada de reproche, por supuesto que sabía el tremendo deshonor que es romper un fetiche, pero eso me trae sin cuidado ahora mismo.

-Veo que el deshonor no es lo que mas te preocupa ahora mismo- dice recuperando su tono afable al notar mi mirada de desafio.

-Es mi compañero de batalla, le he hecho daño y me pesara en el alma por siempre, quiero reparar mi error... quiero recuperar a mi hermano caído- digo con voz entristecida.

El maestro Teardrop asiente- No sera fácil, pero puede hacerse, deberás ver al incarna del rayo para repararte a ti mismo y quien mejor puede ayudarte para tu compañero es Hattori Hanzo, el podrá repararla en su forja.

Mientras estés así, sin embargo, estas bastante mermado en tus capacidades, confía en tu manada ahora y en tu Teurge para esta tarea-

-Gracias Maestro -digo haciendo nuevamente una reverencia- así lo haré, gracias por su guía.-

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