Salimos de las alcantarillas unas calles atrás Kate, Jess y yo, me sentía eufórico porque al fin íbamos a liberar a esos pobres niños que tenían encerrados y que estaban transformándolos para usar sus almas como combustible para el rito de la profecía.
Enfrente del almacén donde montaban guardia los mercenarios, había otro de pared de chapa.
Subieron Kate y Jess primero y al intentar subir yo falle y me agarre a una de las chapas de mala forma, por culpa de mi peso la doble y me quede a poca altura del suelo. Acababa de armar un escándalo glorioso con el sonido del metal chirriando.
Dí las gracias a Gaia de que no me veían los vigías pero tenía que darme prisa y dejar de armar escándalo. Vi las miradas reprochantes de Kate y Jess así que actué lo mas rápido posible. Localicé una canal de bajante de aguas de PVC anclada a la pared y decidí subirme por ella probando suerte de que aguantase mejor mi peso.
Sorprendentemente lo hizo conque terminé en la azotea del almacén.
La mayor parte de ella estaba formada por placas transparentes cristalinas, no se si de cristal o de pvc En cualquier caso nos asomamos con cuidado a la cornisa que nos comunicaba con el almacén que ibamos a asaltar y BINGO
Pudimos alcanzar a ver la bella vista de como Tony salía de las alcantarillas y se dirigía hacia los soldados gritando cosas que no entendí.
Los soldados sin ningun tipo de remordimiento apuntaron con sus subfusiles automaticos a Tony con unas caras de sadismo que solamente el Wyrm podía provocar...
El plan se acababa de ir a la mierda lo supe sin la necesidad de ver a mis compañeros a mi lado, solo tuve que oler sus gotas de sudor para saber que estaban pensando lo mismo que yo...
¿Pero que coño esta haciendo este gilipollas? ¡Esto no era parte del plan! Sin pensarmelo dos veces arranque una canal de pvc y la deje caer al suelo, esperando distraerlos, que lástima que no hizo mucho ruido asi que inmediamante pase a llevar a cabo mi segunda idea, arranque otra canal y la lancé con todas mis fuerzas hacia los soldados antes que que hiciesen de Tony un colador.
Mientras tanto Jess y Kate prosiguieron con el plan y decidieron asaltar y romper por el tejado los vidrios para irrumpir en el edificio.
A la vez que la cañería impactaba sobre uno de ellos nuestro querido Nigga Mason empezó a acribillarles con su flamante pistola fetiche ultimo modelo recién adquirida, Tony se metamorfoseó como buenamente pudo después de haber hecho la gracia como Ragabash que es (estoy seguro de que no se pudo contener) y digo como buenamente porque tuvo la suerte de que a pesar de los disparos que a posterioridad comprobamos que eran de balas de plata la cosa podría haber acabado fatal.
Tymora le sonrió, quiero decir los Quimerlinos le honraron con el don de la Buena fortuna.
Justo por debajo de la cornisa donde yo estaba situado pasó otro guardía y sin pesarmelo dos veces decidí jugar a montarme a caballito, me transforme a mi estado natural y con la gracia natural de un niño de 400 kg salte a peso muerto como cuando te lanzas a una piscina.
Si no hubiese sido una mision de ''infiltración'' (que a esas alturas de infiltración ya tenía poco) habria caido al grido de : - Garouuuuuuu vaaaaaaaaa -
Mientras caí sobre su espalda atravesandole con las piernas el pecho empapándome en sus visceras y sangre negra creí que eso era mas que suficiente para que no le pillaran por la espalda y confié en que Tony podría arreglárselas perfectamente como garou que es con el ultimo mercenario que yo había aturdido, tras observar lo blandito que era el cuerpo de estos mismos y la facilidad pasmosa con la que se abren por la mitad.
Tras eso, busqué la puerta mas cercana al almacén y empecé a cargar contra ella con la intención de llevarme la puerta por delante y todo lo que estuviese tras ella.
A fin de cuentas no quería que me llenasen de plata.
Arranqué la puerta de sus goznes hasta que toque con la pared del final.
Pude ver unas cajas de madera muy sospechosas con algunos cristales extraños sobre ellas, me llamaron mucho la atención pensé : luego me llevaré cuantos cristales pueda podrían resultar muy interesantes.
Escuche que estaban peleando en el piso superior mis compañeros y la puerta delantera del almacen se abollo de una manera... un poco lamentable.
Estos chicos necesitan hacer mas ejercicio, tanto ordenador no es bueno para su mantenimiento físico.
Estaba predispuesto con todo apremio a salvar a aquellos pobres chicos, a saber lo que les tendrían que estar haciendo en el sótano ahora que habíamos dado la alarma.
Bajé por la escalera de caracol y me encontré conque había tres guardías con cuchillos de plata pero sin armas de fuego.
Interiormente empecé a reirme mucho y me dije : - Ja Ja Ja, ¡cuchillos a mi!-
Me lancé contra los guardías, uno de ellos e cuanto me vió fué corriendo al armero, debío de ver su propio fin.
Los otros dos estaban entretenidos con una chica pelirroja y había un cuerpo en el suelo pero apenas me fijé simplemente tenía ganas de destrozarlos.
Cuando pasé al lado de la pareja le aseste un garrazo con todas mis fuerzas posibles en la cara a uno de ellos y seguí corriendo hasta empotrar la cabeza del otro guardia contra el armero.
Despues sin mayor esfuerzo con la cabeza sujeta entre mis grandísimas zarpas. Decidí jugar con su cabeza como cuando juegas de pequeño con la plastilina.
Me dí la vuelta y me percaté de que mis compañeros habían sido mas rápidos de lo que me esperaba y me habían quitado el resto de la diversión.
De cualquier modo, algo me olía mal. Muy mal, sintonicé mi alma con el entorno para sentir al wyrm y no me equivocaba el gran portón de acero que había detrás emanaba una presencia como ninguna otra.
-Hey chicos, ya sabeis que no suelo pediros ayuda pero. Corred todos aquí hay que derribar ese portón algó malo no, lo siguiente se esconde detrás de el.
No me hicieron mucho caso, así que apremiamos en sacar a los niños de las celdas o mas bien ellos y aprovechar una tapa de alcantarilla que había para desalojarlos por ella.
- ¡Tony! baja el culo inmediatamente, vamos a necesitar de toda la ayuda posible. - grité
Entre Kate y yo tomamos impulso y embestimos el portón abriendo las hojas por la parte superior.
Yo no ví nada pero tal y como se abrieron las hojas Tony salió corriendo.
Alguien dijo - ¡El edificio va a explotar! - por lo que decidí obviar el reto que nos esparaba detras para correr a la máxima velocidad posible por la escalera de caracol.
Al subir ví que no era posible marcharme sin tomar unas muestras de cristales y conociéndome preferí agarrar un cajón entero que me resultaría mas facil que un cristal y que pudiese romperlo.
Al agarrarlo tuve la mala suerte de no sujetarlo bien y se cayó al suelo.
El cajón empezó a vibrar como si estuviese poseído.
¡Ni que un espíritu del sonido se hubiese metido dentro de él!
Prácticamente empezó a levitar y a rebotar contra todas partes,
Jess me grito algo así como que no podíamos irnos bajo ningún concepto sin que tuviésemos una sola muestra.
Conque nuevamente lo intenté coger pero no pude agarrarlo bien nuevamente vibraba demasiado y con la tensión del momento lo rompí y se cayeron los cristales al suelo.
Estaban iluminados como si no hubiese un mañana
Oí mucho ruido alrededor, apenas consigo recordar que me decían mis compañeros, pero sentí las prisas con las que me brindaban a que consiguiera uno de los malditos cristales conque me apremié a coger uno de ellos con estas torpes manos que acabaron reventando el cristal del tamaño de un botellín de cocacola. Con la diferencia de que este explotó y me dividió la mano en cachitos.
Me quedé ciego y aturdido durante largo rato y me tuvieron que sacar de ahí.
Tony cogió el coche y decidió tomar otra gran inteligente decisión (nótese la ironía) aunque le agradezco la intención me llevó a casa me echó a la piscina para limpiarme de toda la sangre negra.
Y me llevó al hospital, tras una serie de preguntas extrañas y yo invadido por el dolor me metieron en quirófano y trataron de anestesiarme...
Ja ja ja pobres humanos, no saben lo acostumbrado que estoy a tomar toda clase de sustancias. Eso sí el gas de la risa fue muy divertido la mejor parte diría yo, como que fue el único que me hizo efecto para aliviarme el dolor mientras me operaban. Me encantaría repetirlo pero sin nada de operaciones de por medio.
Finalmente Loba en agradecimiento por que le hubiésemos ayudado, decidió sanar mi mano. Dejandome una pequeña cicatriz con los puntos.
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